jueves, 7 de enero de 2010
Pide ayuda
Pero no quise permitir que lo anterior fuera una excusa para dejar que el desorden reinara en mi hogar, ya que me siento más cómoda y ahorro tiempo manteniendo el orden hasta donde sea posible.
¿Y cómo hacer para mantenerlo si yo sola no daba para tanto? Pues pedir muy humildemente la ayuda de uno de los afectados por este desorden: mi querido esposo.
Dicen que dos cabezas piensan mejor que una y también se aplica para el caso del orden, porque una segunda opinión ayuda a saber qué hacer con cada cosa sin sentimentalismos.
Y es esa persona con sentido práctico de la vida quien nos ayuda a agilizar el trabajo y a no dejar acumular pilas de cosas. A veces es bueno un poco de ayuda para decidir y de presión para avanzar y no estancarnos.
Gracias amor.
viernes, 18 de julio de 2008
Soy desordenado
Cada vez que van a salir se demoran en encontrar el otro par de zapatos, o esos papeles tan importantes, que son el motivo de su salida. Y esa demora es el pan de cada día… Con todo y eso, muchos de ellos son felices en su mundo. Otros más no ven el día en que logren encontrar sus cosas más rápido, pero les falta el tiempo y hasta las ganas para trabajar en ello.
Y es que siempre tendremos la tendencia al desorden. Porque generalmente resulta más fácil ser desordenados que ordenados, tanto para los niños como para los adultos.
El orden es un hábito que se crea desde la infancia, lo que quiere decir que quienes son ordenados desde niños sólo tienen algo de ventaja sobre quienes no lo son.
Es por eso que si has intentado cambiar tu hábito, por la razón que sea, solo necesitas perseverancia y también una persona de confianza que te apoye en tu cambio.
Por cierto, ¿te consideras desordenado?
miércoles, 9 de julio de 2008
¡Bienvenidos!
Y en vez de desistir, seguí con mi pasatiempo favorito!... hasta el día de hoy. Ahora tengo mi propio hogar, mi familia y muchos rincones que ordenar. ¡Qué felicidad la mía!
Ahora, por favor, no vayas a pensar en mi casita como esas que salen impecables en las revistas de decoración. ¡No, que va! Tal vez todo se vea divinamente ordenado, cualquier día de la semana a cualquier hora. Peeero si te asomas en ciertos rincones que sólo pocas personas conocemos… te encontrarás con pilitas de cosas que te harán arrugar la frente.